Charlie Hebdo: sobre fundamentalismos

Cuando envío un tuit en Twitter, la app automáticamente lo envía a mi página Facebook. Y acabo de ver que apareció en mi muro un retuit mío, comentando sobre otro tuit que considero incendiario e idiota, que preferiría que no saliera allí porque podría resultar confuso cuál fue la aportación mía. Desde luego no quería que nadie pensara que apoyara el argumento de ese tuit.

El tuit original iba así: que la diferencia entre los musulmanes radicales y los musulmanes moderados es que los radicales quieren cortarnos la cabeza, y los moderados quieren que los radicales nos corten la cabeza. Mi respuesta era, en inglés, “That’s B.S. (bullshit)”. O sea: “Esa es una puta mentira.”

En seguida me llegó una respuesta sardónica: “Y tú dices eso porque eres experta y sabes tanto?”

Pues, sí que sé algo. Sé que decir que los musulmanes moderados apoyan las decapitaciones es mentira. Así que repito: “Bullshit.” Qué fácil fue ganar esa discusión. Ojalá toda la vida fuera así.

Soy atea y apoyo la libertad de expresión absoluta, y no creo que nada, incluyendo la religión, está por encima de ella. Cualquiera que sabe algo sobre mi carrera de cómica lo sabrá. Pero la respuesta islamofóbica de algunos al atentado me deprime casi tanto como el atentado, porque no sólo es injusto e insultante hacia la mayoría de los practicantes de esa religión, pero también porque va en contra de nuestros propios intereses como ciudadanos de democracias y la sociedad secular. (No entraré aquí en el lío del estado actual de la democracia o la sociedad secular en España; eso sería para otro blog.)

No creo que dirigir nuestra ira hacia la religión entera de Islám, y por extensión, a los creyentes de esa religión, sirve la causa de paz ni justicia. De hecho, forma parte de la misma  intolerancia y odio descerebrado que crea asesinos como los que mató a 12 personas en Paris. Si queremos poner fin a esta mierda, tenemos que destruir ese ciclo de odio e ignorancia, no formar parte de ello. Y decir que todos los que siguen la fe musulmana son iguales, que todos en el fondo apoyan la violencia, es absolutamente absurdo. Y no veo cómo nos avanza como una civilización.

Es la misma mierda que me hizo decidir abandonar mi país hace 10 diez años, porque no ya no podía más con ese ambiente bélico, intolerante y violento que estaba consumiendo la sociedad cada vez más. Si el “occidente”, en el sentido de la sociedad secular, quiere poner fin a estos ataques de fundamentalistas, tiene que poner fin al fundamentalismo. Eso es muy difícil, pero se puede tener más éxito aliándose con los musulmanes razonables del mundo que también odian esa violencia, en vez de portarnos iguales como los fundamentalistas, hablando y actuando con mente cerrada y llena de odio contra todo un grupo de gente. Para qué sirve enmistarnos de todos los seguidores de una religión? Pues para dar razón a los más radicales que van de esa religión, y en efecto, crear más fundamentalistas.

Además, esa gente que culpa a todos los musulmanes olviden que han muerto más musulmanes en los atentados islamistas que gente no musulmán. Nadie sufre más del fundamentalismo islamista que los musulmanes normales y corrientes. Nadie odia más a los hijos de puta que ejecutaron este último atentado que los musulmanes realmente espirituales, que ven que han secuestrado y pervertido su religión.

Y si leo una vez más esa odiosa frase, “Dónde está la condenación del atentado de parte de los musulmanes?”, voy a meter mi brazo por la pared, porque con cada atentado, muchos musulmanes, líderes e individuos siempre lo han condenado, públicamente, en voz alta. Lo que pasa es que muchas veces sus resupestas no llegan a los medios masivos, especialmente en U.S.A.