La culpa es de Camarón

Fotos: Naria Caamaño.   Punxa per llegir en català.

La musa de la Anti-Karaoke enloqueció escuchando Camarón y ahora no hay quién la saque del pozo del flamenco. Por Maria Junyent.

“No hay nada que facilite más la comedia que todo el que se considere sagrado.”

Rachel Arieff es de aquellas personas que no pueden hacer nada que no sea sórdido. Es así. El Anti-Karaoke es el que pasó cuando se propuso organizar un karaoke de rock and roll, y Flamenguiri perdía – cada domingo de octubre en el Gipsy Lou – es el que pasa cuando una americana pierde el miedo del cante jondo.

“Hacía al menos veinte años que ninguna música me fascinaba de la manera que lo hizo Potro de rabia y miel, el último disco de Camarón”, explica. Se lo cogió con seriedad y se apuntó, incluso, al Taller de Músicos, para aprender las maravillas del género. Pero Rachel tiene dos handicaps. No puede dejar de ser de Milwaukee, y no puede evitar hacer comedia.

Flamenguiri perdía es, pues, un repertorio de temas que van de las buleguiris a las aleguiris o tarantiris – todo siempre muy guiri – en formato cabaret. “Siempre necesito un poco de caos para que el espectáculo sea vivo: un vaso que se rompa, alguien que me insulte”, confiesa.

Toda la inspiración la ha encontrado en el Raval. En especial en el que ella define como la clase obrera masculina del barrio: latero, butanero, chatarrero o chatarrero bajo coste, más solemne y con menos recursos. Con todos estos temas grabará un disco, Portero de rabia y miel, dedicado a Fouad, el portero del Gipsy Lou, o “el mejor portero que he visto en la vida. Tendría de ser cualquier persona en posición de autoridad: tiene diplomacia”.

A Rachel los homenajes le salen así, y con el flamenco ha topado con dinamita cómica. “No hay nada que facilite más la comedia que todo el que se considere sagrado. El flamenco es reverencia y a la comedia todo es irreverencia”. Y toda ella es comedia. Sea como fuere, reflexiona: “El flamenco ha sufrido mucho y ha sobrevivido a drogas, pobreza y sobredosis de reverberación en las grabaciones. No creo que le cueste sobrevivir a una guiri más”.

La evolución

Anti-Karaoke

Es la creadora y presentadora de la Anti-Karaoke, un sarau salvaje que desde el 2006 hace las delicias de friquis y desvergonzados con rock a las venas. Cada jueves podréis verla al Sidecar.

Camarón y de Lucía

“Cuando los escuché por primera vez, me asusté. Fue desbordante”. Dice que sintió las mismas almas rasgadas que cantan rock, con una complejidad musical inhóspita.

Gitana de Milwaukee

La clase obrera del Arrabal ha inspirado Portero de rabia y miel, la primera aproximación al flamenco de Rachel Arieff. No lo esconde, decir flamenco sería un sacrilegio. El que ella hace es puro “flamenguiri”.