Censurado en You Tube, ahora en Vimeo

Para los que no viven en España, aquí hay un “girl group” que, dependiendo de la fuente, se refiere como “las nuevas Spice Girls”, “las Spice Girls de Dios” o “las Spice Girls del Nuevo Testamento”.

Francamente, no veo mucha similitud entre Flos Mariae y las Spice Girls. Primero, las Spice Girls eran cinco. Flos Mariae — supongo que sería por venir de una familia católica practicante — son unas 16.

Luego hay el asunto musical. Más que las Spice Girls, Flos Mariae me parece una clase de Westboro Baptist Church de la musicalidad. Cogen la música y la deforman de una manera tan horrorosa que no sólo somos incapaces de apartar la mirada, queremos más.

Gracias al programa “En el aire” de Andreu Buenafuente, sus vídeos se han hecho virales, y gracias a eso, me han llegado a mi. Hallelujah!

Qué ilusión cuando llegué a ver mi primer Flos Mariae video, “Don’t Worry”! Estuve profundamente inspirada cuando lo vi. (Haberme tomado dos copas de vino también ayudó.) En este video sólo salen dos, pero el impacto sigue siendo impresionante. Creo con toda mi negra y arrugada alma que cuando un@ experimenta una creación de Flos Mariae, la vida se divide entre un Antes y Después.

Por lo menos, es lo que ha pasado con la mía.

Entonces grabé mi propio vídeo de tributo. Lo subí a YouTube y publiqué el enlace a Facebook, y lo olvidé.

Dos días después, tenía 869 vistas. Y de repente: desapareció.

En su lugar, salió un mensaje de YouTube diciendo que mi vídeo ha sido retirado por supuesta vulneración de derechos de autor.

Entré en mi cuenta y comprobé los detalles. Sucede que la querella había sido efectuada por nadie más que… Flos Mariae.

Thank you, ladies and gentlemen!

Como podéis ver, mi video dura 41 segundos y no contiene ni audio ni imágenes de ningún video de Flos Mariae. Lo que contiene son un par de frases de sus letras, que canto yo, tocando el piano, en un estado de semi-naturaleza, al lado de un hermoso aunque sobre-peso gato. No entiendo cómo mi vídeo podría constituir vulneración de derechos de autor. Podría herir las sensibilidades de cual Opus Deian@, pero vulneración de derechos de autor simplemente no es. Es parodia, puro y duro, como el gag de Buenafuente.

Primero, estaba irritada. Mi bonito video, gone! Además, la ironía de estas chicas tan didácticamente piadosas que parecían ignorar los consejos que salen en sus propias letras:  “No te preocupes… y siempre perdona!”

Sin embargo, cada humorista lo sabe:

Cuando el objeto de su parodia censura tu parodia, éso es el cumplido más grande de todos.

Dios les bendiga.

😉