Muérete conmigo

ÚLTIMO SHOW: martes 18 de Junio, 22h.

Si el cabaret es una mezcla de música, comedia, y baile, “cabaret extremo” es cabaret con un toque más atrevido. La comedia es más irreverente, la música más bizarra, el baile más…vamos, exhibicionista. Así se define este show comico-musical de la polifaceta artista Rachel Arieff.

MUÉRETE CONMIGO es un espectáculo “low cost” en que Rachel recurre a sus talentos musicales tanto como humorísticos y, en el ambiente íntimo y acogedor de un bar típico del Raval, el público se hace cómplice.

Además de presentar un monólogo en el formato clásico, Rachel también comparte revelaciones delirantes en sus “pianólogos” [clip de arriba]. Además, toca canciones originales y unos covers (entre ellos, ofreciendo su “mejora” del himno catalan “Els segadors”). Durante varios momentos musicales, le acompaña la artista striptease “María the Depressed Exotic Dancer” y, a veces, un cantante invitado.

Rachel es una cómica para quien no existen tópicos tabú. En MUÉRETE CONMIGO, trata con temas como el sexo y la orientación sexual, su propia sexualidad, el aborto, la religión, la adopción, la “dictadura” de la maternidad, los homeless, y la crisis.

En MUÉRETE CONMIGO presenciarás varias contradicciones que crearán un recuerdo inolvidable: una velada a la vez sofisticada y profana, con humor negro y ácido, pero repartido con cariño.

En fin: cabaret extremo – y ojo, LOW COST (5€) para estos tiempos tan, taaan jodidos.

MUÉRETE CONMIGO
Cabaret extremo y low-cost con Rachel Arieff 
Bar Robadors 23
Carrer d’en Robador 23, Barcelona
El tercer martes de cada mes. ÚLTIMO SHOW: martes 18 de Junio
22:00h.
Entrada: 5€

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Comments

  1. Carlos Gallardo

    Rachel Arieff sube al escenario vestida de rojo, si rojo, ¿qué otro color podría llevar…? quizá el negro. Sube cargada de su arsenal, bisturís, jeringuillas mortales, un piano, estrellas ninja, hachas, una guadaña, zapatos de tacón y un rostro rara vez perturbable. La acompaña una bailarina depresiva que, probablemente, aprendió danza del vientre en un hospital psiquiátrico después de su último intento de suicidio tras mirarse en el espejo.
    Rachel Arieff despliega hábilmente sus armas haciendo pequeños cortes en la sensibilidad del espectador, agujereando los principios básicos de esta sociedad y minando los pilares sobre los que se sostienen las grandes ciudades.
    Rachel Arieff muestra tan lentamente sus utensilios que quedas instantáneamente hipnotizado por su brillo deseando que se produzca rápidamente la estocada. Cuando esta llega, casi siempre sin aviso, se mezclan tus risas con la sangre (el orgullo herido) del espectador vecino… o viceversa.
    No deja títere con cabeza; la iglesia, los homosexuales, la independencia de Catalunya, la inmigración, las relaciones de pareja… temas que aborda con una ironía y sarcasmo elegantes y crueles. Tan elegantes son sus textos que ya seas monaguillo, romántico, maricon, moro o catalán serás capaz de reírte, no sin cierta inquietud, de la estupidez humana.

  2. “Alguien me puede recomendar un pintor decente pero económico? Nada difícil, sólo pintar las paredes de la casa, sin dejar pelos de brocha barata del Bazar Oriente por toda la pared, y tampoco dejar todo el suelo manchado de pintura también. Oh, y no acosarme sexualmente en mi propio hogar. ¡Gracias en antelación!” Eso escribe Rachel en su propio muro del Facebook y es una presentación perfecta, así que yo debería terminar este comentario aquí. Aun así, voy a continuar escribiendo antes de que Rachel cambie de tono, se ponga el sombrero de luto, venga a mi casa, lance mi ordenador por la ventana y me diga con una sonrisa: “¡Admiro a la gente que tiene cosas que decir como tú!”

    Robadors 23 lleno a petar. Rachel al micro, al piano, al otro micro, al bafle que se cae, habla con su amigo que hace de técnico, nos va mirando, nosotros la miramos, ¿ya ha empezado el espectáculo? “Hablad entre vosotros”, nos aconseja, mientras se sienta al piano y comprueba de nuevo si suena. “¿Suena bien? No si os gusta, pregunto si se oye.” Después de un rato entretenido durante el cual mi atención iba de mis amigos al escenario y del escenario al pensamiento de si eso era ya el espectáculo, Rachel cruza la alfombra de cabezas, mesas y sillas y nos dice de nuevo “Hablad entre vosotros, ahora vuelvo”. Bien, eso no era espectáculo aunque sí lo fuera.

    En unos minutos vuelve Rachel, y vuelve con la intención de no abrir la boca si no es para decir una frase que nos arranque el diafragma a risas o cantar una canción destornillada que nos produzca prematuras patas de gallo. Afinado su humor, su sarcasmo, su burla. Una mujer que sueña con tener pene; una joven que odia los niños y que odia las madres; una chica que prefiere morir soltera que pasar el resto de su vida con un gilipollas; la mejor amiga de una stripper deprimida; la guiri encargada de versionar el aburrido y triste himno de Catalunya; la futura presidenta de la Generalitat, la que ama a los vagabundos y a los inmigrantes, la que odia las conversaciones idiotas, la que te arrancará la sonrisa de la cara si no le hablas del tiempo en el ascensor, la que te escupirá en los ojos si dices lo que piensas sobre ella cuando vayas a la frutería. Muérete con ella, porque la eternidad al lado de Rachel será una puta fucking fiesta de agujetas en los pómulos.

  3. Entro a 23 robadors, un moro me mira mal, nadie nos cobra entrada. Es un antro bonito, pero un antro. Cerveza fría y vino Cune, un afrancesado caro que no pega nada con el contexto en el que se sirve. Buen ambiente, eso sí. Sensación de estar “girado”, como viendo las cosas desde una “torre Eiffel” decrouxiana. Nos sentamos, queda un buen rato para que empiece y Rachel Arieff aparece con un vestido rojo ajustado y unas gafas guiris rosas, sexy. No parece comenzar todavía. Son pruebas de sonido, suena un piano de fondo, suena mal, se acoplan los micros, los altavoces caen… No es parte del espectáculo, pero podría serlo. A mi ya me ha atrapado. Sensación underground, todo puede pasar, ¿sacarán a alguien? Espero que a mi no, hoy es martes, ya me muestro bastante durante el resto de días. Todo parece estar listo.
    Me fascina su entrada, toda ella es ironía. El acentazo que tiene más que alejarte te acerca y engancha. Cuando habla y actúa es una mezcla entre una rubia muy sexy y un hooligan inglés. Es basta y refinada, cuando mira clava la mirada y te retuerce con ella, cuando ríe, hace una mueca extraña que atrae y da mal rollo. Las letras y los monólogos son ingeniosos, solo los gays han de poder adoptar ¡claro que sí! El monólogo sobre los Homeless es delirante. Todo lo que dice y lo que hace es irreverente y loco, es el mundo al revés, el mundo visto desde una óptica diferente. La crítica y la parodia de la frutería es fina, con estilete, sin embargo la de los gays y la de los homeless son hachazos que funcionan igualmente. Es fina y burda. Funciona. Destaco también a Maria, the depressed, un contrapunto fantástico para ella. Todo el juego cuando se va desnudando, mientras ella está tocando de espaldas a ella es muy potente, muy bien encontrado y fresco. En mi opinión, las canciones que cantaron las dos anticantantes no hacen más que potenciar el ambiente under y poco preparado, a la vez que te incitan a matar y a reir a la vez. Con Rachel no sabes qué elecciones artísticas son queridas o cuales son fruto del azar y eso la hace un bufón contemporáneo y elegante, que recoge la esencia del cabaret más chiflado e irreverente y que completa con poesía urbana y tremendamente actual.

  4. Sergio Escalona

    La capacidad que tiene Rachel para hacerte reír a carcajadas mediante sus historias extremas es tan de agradecer que recomiendo a todo el mundo que vaya a ver su espectáculo “Muérete conmigo”. ¡Una gran noche en Robardors 23!

  5. Margarida Dinis

    Llevaba tiempo que queria venir al Robadores 23 y por razones obscuras no habia podido antes. Ayer si, y fue un placer. Perfecto show: piano, vestido rojo, temas muy interesantes, desde gays a bebés, pasando por catalanes! Confio en ti Rachel, se que siempre me contarás algo nuevo sobre los vecinos de tu escalera, y me encanta!

  6. Mojigatos absteneos en acudir a este show. Si tu paladar puede con el humor más irreverente y políticamente incorrecto, entonces si, este es tu sitio, por que la mitad de los chistes de Rachel son auténticos ganchos directos a la cara y la otra mitad, una patada en la entrepierna, no deja títere con cabeza repasando los temas más tabú, la iglesia, el aborto, la política y las fruterias ( esos antros de perversión vegetal) todo ello aderezado con actuaciones musicales a cargo de grandiosos artistas invitados, repetiré!!!

  7. Ángela F Palacios

    Como siempre, Rachel nos hizo pasar una velada maravillosa, porque sólo ella sabe combinar con tanta gracia ternura y sarcasmo. ¡¡GRACIAS!!!

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